El condado de Miami-Dade se asienta sobre el Acuifero de Biscayne, uno de los acuiferos mas porosos y productivos de los Estados Unidos. A diferencia de los acuiferos basados en roca madre que se encuentran en la mayor parte del pais, el Acuifero de Biscayne esta compuesto de piedra caliza oolitica altamente permeable que permite que el agua se mueva a traves de el casi tan libremente como a traves de grava. Esta realidad geologica significa que el nivel freatico en muchos vecindarios de Miami se encuentra a solo dos a cuatro pies por debajo de la superficie durante la temporada seca y puede subir a pulgadas del nivel del suelo durante la temporada de lluvias.
Para los aproximadamente 120,000 sistemas septicos que operan en Miami-Dade, este nivel freatico superficial presenta un desafio existencial. Un sistema septico convencional depende de al menos dos pies de suelo no saturado debajo del campo de drenaje para filtrar patogenos y nutrientes antes de que el efluente llegue al agua subterranea. Cuando el nivel freatico invade esa zona de filtracion, el proceso de tratamiento se descompone y las aguas residuales parcialmente tratadas ingresan al acuifero, los canales y finalmente a la Bahia de Biscayne.
El problema no es hipotetico. Los medidores de mareas de la NOAA en Virginia Key han registrado aproximadamente seis pulgadas de aumento del nivel del mar desde 1996, y las proyecciones del Southeast Florida Regional Climate Change Compact indican de 10 a 17 pulgadas adicionales para 2040. Debido a que el Acuifero de Biscayne esta hidraulicamente conectado con el oceano, cualquier aumento en el nivel del mar se traduce casi directamente en un aumento del nivel freatico interior, reduciendo la zona de suelo no saturado de la que dependen los sistemas septicos.